viernes, 18 de mayo de 2007

Cronica de una bronca anunciada



La noche entre el 1 y el 2 de Mayo de 2007 fuimos a las prohibidas fiestas del barrio de Malasaña, que no tienen mas atractivo desde hace varios años que el ambiente que se crea en la calle. Sustentandonos a base de cervezas que venden los chinos a un euro, pasamos una de las noches mas originales de nuestra vida, sobre todo cuando los policias cargaron sobre la muchedumbre y todos empezaron a correr, huyendo de las bolas de goma.


Puede que la violencia y los destrozos fueran peligrosos, pero yo me lo pase teta, corriendo delante de los policias y disfrutando a mi manera del caos que nos rodeaba. No es facil encontrar calles como hortaleza bloqueadas por contenedores de la construccion, ni poder coger un brazo de un maniqui en medio de la calle.




Fuimos de los pocos que aguantamos alli hasta tarde sin sufrir demasiado la violencia de la policia, pero la experiencia valio la pena. Paseamos a las cinco de la mañana por las calles de Malasaña, viendo la destruccion que habian provocado los policias, mientras nos tomabamos unos turbios tallarines y un arroz que nos habian vendido unos chinos en una esquina.

1 comentario:

ComisarioDecimar dijo...

Nueva afición: los disturbios y la guerrilla urbana. Por un módico precio, diversión a raudales jaja